El debate por la reforma electoral vuelve a ganar temperatura en el Senado. Aunque el Gobierno busca avanzar con la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), todavía está lejos de reunir los votos necesarios. Y hay un bloque que aparece como decisivo: la Unión Cívica Radical (UCR).
Los diez senadores radicales podrían inclinar la balanza. Sin embargo, la mayoría mantiene reparos, especialmente frente a la posibilidad de incorporar un sistema de colectoras dentro de la Boleta Única de Papel (BUP), una de las alternativas que analiza el oficialismo para intentar destrabar las negociaciones.
Un proyecto que sigue sin los votos
La iniciativa fue enviada por el Poder Ejecutivo al Senado en abril como parte de una amplia reforma electoral. El punto más relevante es la eliminación de las PASO y del financiamiento destinado a esas elecciones, pero el proyecto no consiguió hasta ahora el consenso político necesario.
Con apenas 21 bancas propias, el oficialismo necesita alcanzar al menos 37 votos para convertir la reforma en ley. Eso obliga al Gobierno a buscar acuerdos con bloques dialoguistas y, especialmente, con el radicalismo.
Por esa razón, el proyecto permanece detenido en la Comisión de Asuntos Constitucionales. La expectativa es que el tratamiento pueda retomarse en agosto, siempre que las negociaciones previstas durante julio logren acercar posiciones.
Las colectoras, el punto que genera mayor rechazo
El principal obstáculo no parece ser únicamente la eliminación de las PASO. Dentro de la UCR existe una fuerte resistencia a habilitar un sistema de colectoras en la Boleta Única de Papel.
Si bien algunos dirigentes radicales aceptan discutir cambios en las primarias —como quitar su carácter obligatorio para los ciudadanos o para alianzas que no tengan competencia interna—, la incorporación de las colectoras despierta más dudas que apoyos.
Desde el propio radicalismo señalan que todavía es temprano para fijar una postura definitiva, ya que el Gobierno aún no presentó formalmente la propuesta ni abrió una negociación específica sobre ese tema.
Un radicalismo con posiciones divididas
La situación también refleja las diferencias internas que atraviesan al bloque radical.
Entre los gobernadores que aparecen más predispuestos a dialogar con la Casa Rosada se encuentran Alfredo Cornejo, de Mendoza, y Leandro Zdero, de Chaco. En ambos casos, la posición de los senadores de sus provincias podría quedar atada al resultado de esas conversaciones.
En cambio, otros legisladores mantienen una postura más firme a favor de conservar las PASO. Es el caso del bonaerense Maximiliano Abad, quien coincide con la posición adoptada recientemente por la UCR de la provincia de Buenos Aires. También comparten esa visión Daniel Kroneberger, de La Pampa, y Flavio Fama, de Catamarca.
Por su parte, el presidente del bloque radical, Eduardo Vischi, presentó una iniciativa alternativa que propone eliminar la obligatoriedad del voto en las primarias, mientras que otros integrantes del bloque aún no definieron públicamente cuál será su posición.
Negociaciones clave antes de agosto
En las próximas semanas, el Gobierno intentará acercar posiciones con gobernadores y bloques aliados para conseguir los apoyos que necesita. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, tendrá un rol central en esas conversaciones, junto con la conducción del bloque oficialista en el Senado.
Por ahora, el panorama sigue abierto. La reforma electoral continúa sin los votos suficientes y el radicalismo conserva la llave de una definición que podría modificar de manera significativa el sistema electoral argentino.
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